"ENCAPSULACIÓN DEL YO"
Este proyecto nace de la idea de cómo los recuerdos habitan en nuestra mente y construyen nuestra identidad. La escultura representa un espacio emocional donde los pensamientos, las experiencias y las inseguridades quedan encapsulados, suspendidos entre la memoria y el vacío.
La pieza reflexiona sobre la fragilidad de los recuerdos y sobre cómo algunos permanecen intactos mientras otros se desvanecen, se transforman o llegan vacíos de significado. A través de materiales transparentes, formas orgánicas y tonos suaves, la obra transmite una sensación de calma y silencio mental, inspirada en la expresión “quedarse en blanco”.
Cada elemento de la escultura simboliza una parte del proceso emocional y mental del ser humano: el cerebro como núcleo de la memoria, los tubos de cristal como recuerdos frágiles y las cuerdas como representación de las ataduras, inseguridades y pensamientos que envuelven nuestra identidad. La obra convierte lo íntimo y psicológico en un objeto físico, creando una cápsula visual del yo interior.
1. La parte superior vacía
-La zona superior representa los recuerdos vacíos o incompletos que llegan a nuestra mente. Son pensamientos borrosos, memorias fragmentadas o sensaciones difíciles de identificar. Esta idea conecta con el concepto de “quedarse en blanco”, donde la mente parece contener un vacío silencioso.
2. Los tubos de cristal
-Los tubos de cristal contienen recuerdos encapsulados. El cristal refleja la delicadeza y vulnerabilidad de la memoria, mostrando cómo los recuerdos pueden conservarse pero también romperse o perderse fácilmente. Cada tubo funciona como una pequeña cápsula emocional suspendida en el tiempo.
3. El cerebro / la vela
-La vela con forma de cerebro representa el núcleo de la memoria y de la identidad personal. Al ser una vela, simboliza también la fragilidad de la mente y el desgaste emocional: igual que la cera se consume lentamente, los recuerdos cambian, desaparecen o se deforman con el paso del tiempo.
Como vemos, hay una cuerda muy finita pero fuerte alrededor de toda la pieza. La cuerda que envuelve la escultura simboliza las ataduras emocionales, inseguridades y pensamientos internos que condicionan la identidad. Funciona como un elemento de tensión que rodea y limita, representando cómo las experiencias personales dejan marcas invisibles sobre nosotros.
La paleta de colores suaves y neutros transmite calma, silencio y paz mental. Los tonos claros ayudan a reforzar la sensación de vacío y contemplación, creando una atmósfera introspectiva y delicada que acompaña el significado emocional de la obra.